De todas las denominaciones de origen de Cataluña, la que ha experimentado un verdadero auge en los últimos tiempos, es sin duda la D.O. Emporda, una zona vinícola muy dinámica y que sabe conjugar una la tradición con una nueva generación.
En el Empordà podemos encontrar muchos y muy buenos vinos no amparados por la denominación de origen asi como también muchos vinos tradicionales o de payés.
Destacar, estos últimos, los vinos de payés, tradicionales de toda la vida, elaborados en las mismas bodegas, y con los mismos métodos que los abuelos de la zona utilizaban. Vinos con un pasado y, a mi criterio, también con un futuro, pues de alguna manera nos gusta volver a los orígenes. Éstos, de alguna manera, han conservado muchas de las variedades ancestrales autóctonas que, de forma natural, se han adaptado durante siglos al terruño.
Por otro lado están los vinos de nuevo corte, vinos procedentes de bodegas con tecnología actual, y con un concepto moderno que plasman en sus vinos bodegas y enólogos inquietos. que han apostado por el Empordà, como zona diferenciadora de sus productos.