Condonland – Una botiga eròtica amb molt de joc.
Laura Mora (Santa Coloma, 1981) és la propietària de Condonland, una botiga eròtica al carrer de Sant Ramon, que ja porta 3 anys entre nosaltres. Hem volgut conèixer una mica d’aquest negoci, el seu origen, el seu present i les seves expectatives de futur. Aquí en teniu el resultat:
- ¿Cómo se llega a montar una tienda erótica?
-Cuando acabé de estudiar, me puse a trabajar de administrativa en la empresa familiar. Posteriormente, probé en diversos trabajos, pero no me sentía realizada. Un día, la mujer de un compañero de instituto de mi marido puso una tienda erótica en Barcelona y pensó en crear una franquicia. Me interesó, hable con ella y puse mi tienda.
- ¿Qué es Condonland? Parece más una juguetería que un sex-shop.
- Una tienda erótica, una condonería, no es un sex-shop. No hay pornografía, no está oculta con cristales negros, no hay nada ofensivo para el público en general… Aquí entra todo el mundo sin problemas, incluso alguna madre con sus niños. Con los vecinos me llevo la mar de bien.
- ¿A quién se dirige tu tienda?
- La tienda se dirige a todo el mundo, mayores y jóvenes, mujeres y hombres. La franja de edad más habitual es la que va de los 25 a los 40 años.
- ¿Qué les ofreces a los clientes? Empecemos por los productos.
- Tenemos desde condones a aceites lubricantes, estimulantes, juegos de mesa (para no pensar, sino actuar), juguetes eróticos… Lo más vendido son los productos para jugar en pareja. La idea es romper la rutina y buscar nuevos puntos que le den un nievo aire a las relaciones sexuales.
Tambien tengo artículos de broma, lencería erótica, material para despedidas de soltero…
- Para ofrecer este tipo de producto, has de tener una relación de confianza con ellos ¿cómo rompes el hielo?
-Trato de hablar con propiedad, usando palabras técnicas sencillas, aunque si es necesario, puedo usar un lenguaje más coloquial. Ejerzo un poco de sicóloga y sexóloga y trato de que el cliente me explique sus circunstancias personales, para aconsejarlo mejor. Muchos vienen con un problema concreto, o simplemente quieren cambiar su vida sexual y cuando consigo que me lo cuenten, puedo ayudarles.
- Una vez ganada esa confianza, ¿vuelven regularmente?, ¿podemos hablar de clientes habituales?
-Sí, muchos vienen periódicamente, me preguntan por las novedades, se informan y compran.
- Además de vender, organizas otras actividades. Háblanos de ellas.
-Organizo fiestas de todo tipo: Despedidas de soltero, cumpleaños, reuniones (las llamamos “Reuniones Dos Rombos”) a domicilio o en restaurantes… Trato de acercar mi producto al público de todos los modos que se me ocurren.
-¿Y funciona?
- De momento sí. Hemos notado algo la crisis, como todo el mundo, pero no es excesivo. Sigo haciendo promociones, publicidad,… la cuestión es no parar y hacerse ver.
- ¿Y qué pensáis hacer en el futuro?
- El proyecto más importante es vender online. Estamos preparando la web de Condonland para ello.
- Pues buena suerte.






